Comenzamos con la publicación de los relatos finalistas del I Concurso de Microrelatos de la Red de Cuidados Paliativos de Andalucía (RedPAL). Una iniciativa cuyo éxito de participación (se han recibido 365 relatos procedentes de toda España) ha superado nuestras expectativas.

El concurso surge con la finalidad de promover, en todos los sectores de la sociedad, una reflexión sobre las necesidades de las y los pacientes con cualquier enfermedad susceptible de recibir Cuidados Paliativos, que se enfrentan a un futuro doloroso, desde el punto de vista físico, psicoemocional y espiritual, y con presencia implícita de la muerte. Con ello, RedPAL pretende contribuir a sensibilizar y acercar a la población en general a la realidad de la enfermedad y el sufrimiento, y la repercusión que ello tiene en la persona enferma, su familia, personas cuidadoras, voluntariado y profesionales.

La ganadora del primer premio ha sido Elena Bethencourt Rodríguez, filóloga de Tenerife. Su texto habla sobre su padre y sus últimos meses y tiene mucha carga emotiva para la autora. Enhorabuena a la ganadora.

Desde RedPAL queremos agradecer su colaboración y felicitar a todas las personas participantes por el alto nivel de calidad literaria mostrada y su capacidad para transmitir emociones, en especial a las personas finalistas, que tan complicado han puesto al jurado decidir el relato ganador.

Vita via est

«A mi padre, Marcelino Bethencourt»

El último tramo del camino es a veces pedregoso, otras un puente de plata, para algunos un callejón sin salida. Para ti fue como escalar una montaña con la punta de los dedos, aferrado a la vida. Te imitamos, valientes, decididos. Subimos contigo agarrándonos a la roca. Mientras avanzabas, paliamos dolores, suavizamos temores, vigilamos la cuerda y el arnés para que pudieses disfrutar de la brisa. Querías volver a algunos lugares. Volviste. Decir adiós. Te despediste. No ibas a cumplir más años, pero celebramos juntos los minutos del día.

Con las manos ya agrietadas llegamos a la cima. Miraste, sereno, el camino recorrido. Sonreíste, satisfecho. Ya solo quedaba rendirte y, aliviado, te dejaste caer.

Nosotros descendimos también, más solos, más sabios, más mortales, con unas ganas inmensas de atrapar cada instante, de tocarlo todo, pero —durante un tiempo— tuvimos las yemas de los dedos en carne viva.

 

 

6 comentarios

  1. Escribo desde Barcelona. Yo también he participado en esta primera edición del certamen de microrrelatos de la RedPAL, habiendo enviado dos relatos. Deseo felicitar a Elena, a la persona ganadora del certamen, quien nos ha regalado una conmovedora historia donde nos habla del «útltimo tramo del camino» vital de su padre, ya fallecido. Yo también he perdido recientemente a mi padre, tras unos meses muy duros donde le hemos visto degradarse paulatinamente, hasta alcanzar el punto final. Pero intento -intentamos- recordarlo como él era, como un ser repleto de vitalidad, a pesar de sus 93 años. Lo dicho: muchas felicidades y, teniendo en cuenta lo bien que escribes -fantástica la alegoría de la escalada-, seguro que vendrán muchos momentos agradables como éste. ¡Muchos ánimos y besos!

  2. Yo tambien he participado desde. Barcelona en el concurso…enhorabuena a las ganadoras .
    El proximo año espero poder acudir a estas jornadas que me parecen muy muy interesantes y enrriquecedoras para los profesionales que nos dedicamos a los cuidados paliativos

  3. Yo escribo desde Segovia. También he participado en el concurso. Excelente idea que espero que tenga un gran recorrido. Y excelente el relato ganador. El mío palidece ante la intensidad del camino recorrido por don Marcelino: hay vida y mucho amor tras esas palabras. Enhorabuena.

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