Lo que más recuerdo de ella es el sonido de sus pasos acercándose, primero fueron pasos lentos, titubeantes, más tarde se convirtieron en un arrastrar los pies por el Centro de Salud , y finalmente en un paso y ruido de muleta al mismo tiempo , un taconeo incesante que nos delataba a todos su presencia y su mayor o menor urgencia. leer más

Esperanza

Acabo de llegar muy emocionada de una charla a la que me ha invitado a participar el equipo de CUIDADOS PALIATIVOS como familiar que ha pasado recientemente por el proceso de preparación a la muerte. Se debería poder hablar con naturalidad y sin tabúes sobre ello porque es algo que nos puede acontecer a cualquiera en primera persona, tanto si eres el que te vas como si quedas un poquito más en esta vida pero vive esa muerte alguien cercano.  leer más

Cuando el «no» es «no»

Soy viuda de un hombre maravilloso y luchador hasta el final. Pasamos juntos por un cáncer y como consecuencia: Radioterapia, quimioterapia, traqueostomía, sonda de gastrostomía y posteriormente nasogástrica y a pesar de todo, no perdió sus ganas de vivir y luchar. Tuvimos la suerte de contar con Mati (Enfermera gestora de casos y miembro de la Comisión de Cuidados Paliativos de la Unidad de Gestión Clínica de Priego Córdoba). leer más

A Mati y a Charo

Empezó torciendo la boca, pensábamos que estaba de broma.

Quince días más tarde se cayó tres veces al suelo desplomado y su coordinación se había reducido.

Le hicimos un TAC donde yo trabajaba y había dos lesiones en el lado derecho del cerebro.

En ese momento, me desapareció el suelo de los pies, pero pensé “A este toro hay que cogerlo por los cuernos”, pero no pudo ser así. leer más

Cuando el suelo desaparece de los pies

Buenas tardes.

Mi nombre es ____, soy la madre de un niño que ha sido atendido por la Unidad de cuidados paliativos pediátricos de Granada… leer más

Al equipo de cuidados paliativos pediátricos de Granada

“Cada vez que te encuentras con un paciente, un familiar, cualquier persona que esté viviendo un proceso fuerte y angustiante de incapacidad, soledad o pérdida, y ve en tu profesionalidad, en tu trato, en tu cercanía, en tu cara, en tu Mirada… la Com-Pasión de Dios, el Amor de Dios, la salvación habrá llegado a esa casa leer más

A los Equipos de Soporte de Cuidados Paliativos del Área Hospitalaria Juan Ramón Jiménez de Huelva

Qué corto se nos ha hecho, pero cuanta empatía, cercanía, cariño, profesionalidad, delicadeza, entereza… y mil cosas más nos habéis dado. Qué especial que alguien en esos momentos de duelo llegue y te pregunte qué sientes, qué pasará cuando ella no esté… Gracias por tu trabajo y tu aliento en algo tan inexplicable y tan doloroso como la muerte de una madre. Nunca pensamos que doliera tanto… Un abrazo de la familia de XXX…. leer más

A la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Universitario Virgen Macarena-Hospital San Lázaro

Las palabras nunca serán suficientes para demostrar el nivel de gratitud que sentimos por ustedes. Sois un equipo médico el cual no olvidaremos nunca. Nos brindasteis una ayuda incalculable, sin ella no hubiésemos sabido qué hacer para que nuestro marido y padre se fuera con la tranquilidad y la paz que él tanto se merecía. Gracias por haber estado pendiente de nosotras todo el tiempo. (2015).

Al equipo de soporte domiciliario de Cuidados paliativos del Hospital Reina Sofía de Córdoba

Quiero dar las gracias a la doctora Elena y a Cinta, su compañera ATS. Por su maravilloso comportamiento y trato humano con los pacientes y familiares. Son un ejemplo de humanidad y profesionalidad. Ellas son de Cuidados Paliativos. Que Dios las bendiga a ellas y a este centro. GRACIAS!! Juan Carlos, 10 de mayo de 2017.

A los Equipos de Soporte de Cuidados Paliativos del Área Hospitalaria Juan Ramón Jiménez de Huelva

Queridas Maribel, Rosa, Anabel y todo vuestro equipo que venía a ver a Alan a casa y al equipo del hospice. Os envío mi más sincero agradecimiento para todos vosotros. Nunca olvidaré todo vuestro apoyo y amabilidad. La atmósfera en el hospice de CUDECA era de serenidad y paz. Alan finalizó su vida en un maravilloso lugar. Todo mi amor y mejores deseos, Joyce.

A la Fundación CUDECA